Estrategia terapéutica con
orientación Antroposófica y Ontológica, que consiste en reconceptualizar
la realidad interior y social del individuo, a través de la acogida
del silencio y el abrazo reconciliador para reestablecer vínculos
y fortalecer la confianza básica
que potencia la integridad, afirmando lo que es esencial en el
Ser, desde el corazón.
Es una vivencia plena de intercambios
donde la receptividad del Si Mismo, da pie al esfuerzo en la comprensión;
donde las emociones, sentimientos, visión, percepción,
comprensión y sensación de no plenitud, provenientes
del pasado (grabaciones del inconsciente y del subconsciente), son
resignificados a través de una experiencia de reconciliación,
vinculación y contención para sanar la disposición
y la convocación hacia la proximidad y, reestablecer lazos de
amor, confianza y seguridad desde el propio bagaje experiencial e
ideológico del sujeto en articulación con los otros,
que constituyen su referente. Ya que la capacidad del sujeto de constituirse
como tal, en su propio objeto de reflexión, le permite que emerja,
desde su propio interior, un mundo de nuevos significados, dando paso
a la creatividad y espontaneidad para sanar situaciones no resueltas
o mal resueltas y relaciones en conflicto, sin importar la edad, ni
el tipo de relación, ya sea individual, de pareja y/o familiar,
específicamente su relación madre-hijo/a y padre hja/o,
permitiéndole a la vez encontrar lo VERDADERO para dirigir su
vida centrado/a desde su corazón en su Ser Superior, estableciendo
la Paz interior en Si Mismo.
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